| Producto | Convencional a 15 años a tasa fija, refinanciamiento con retiro de efectivo |
| Propiedad | Casa unifamiliar independiente, residencia principal · Georgia |
| Valor de tasación | Unos $180,000 |
| Monto del préstamo | $126,000 (70% del valor de la propiedad) |
| Tasa de interés / APR | 6.625% / 7.522%, según cierre del 17 de agosto de 2026 (fija durante todo el plazo) |
| Plazo / amortización | 15 años / totalmente amortizable, 180 pagos |
| Deudas liquidadas | Primera hipoteca de unos $71,000 al 4.5% (unos 17 años restantes) y préstamo de auto de unos $26,000 a aproximadamente 17% (58 pagos restantes) |
| Efectivo para el prestatario | Unos $19,500 |
| Nuevo pago mensual | Unos $1,356 incluyendo impuestos y seguro en depósito en garantía (capital e intereses de unos $1,106) |
| Desembolso mensual anterior | Unos $1,743 (hipoteca con impuestos y seguro de unos $1,045, más pago del auto de $698) |
| Puntaje de crédito del prestatario | Alrededor de 580 |
| Capital | Gestionado a través de un proveedor de capital externo |
Un propietario en Georgia utilizó un refinanciamiento convencional a 15 años con retiro de efectivo para liquidar un préstamo de auto con tasa alta y retirar efectivo de una casa unifamiliar modesta, con un puntaje de crédito que descartaba una segunda hipoteca.
La situación
El prestatario era dueño de una casa unifamiliar independiente en Georgia, su residencia principal, tasada en unos $180,000. Dos deudas pesaban sobre el presupuesto familiar: una primera hipoteca de aproximadamente $71,000 al 4.5% con unos 17 años restantes, y un préstamo de auto de unos $26,000 a aproximadamente 17% con 58 pagos restantes de $698 al mes. Entre los dos pagos sumaban unos $1,743 mensuales. El propietario quería liquidar el auto y obtener unos $18,000 en efectivo. Su puntaje de crédito rondaba los 580.
El reto
La objeción evidente fue la que planteó quien refirió el caso: liquidar un préstamo de auto al 17% es fácil de justificar, pero hacerlo renunciando a una primera hipoteca al 4.5% y trasladando todo el saldo a una tasa más alta parece costoso. La solución más limpia habría sido dejar intacta la hipoteca al 4.5% y agregar una segunda hipoteca o un préstamo sobre el valor de la vivienda a tasa fija para pagar el auto y obtener el efectivo. Stonehaven cotizó primero esa estructura. Sin embargo, con un puntaje de crédito cercano a 580, ningún programa de segundo gravamen ni de HELOC disponible a través de los proveedores de capital con los que trabaja Stonehaven aceptaba el expediente; esos programas suelen exigir puntajes de mediados de 600 o más. Eso dejó el refinanciamiento con retiro de efectivo en primer gravamen como la única vía viable.
El propietario ya tenía una cotización de otro prestamista para el mismo préstamo convencional de $126,000 a 15 años con retiro de efectivo. Frente a lo que finalmente se cerró, esa cotización tenía una tasa de interés casi 0.9 puntos porcentuales más alta, un APR unos 0.6 puntos más alto, aproximadamente $10,500 en costos de cierre incluyendo unos $2,400 en puntos de descuento, y un pago total estimado cercano a $1,425 al mes.
La estructura
Stonehaven gestionó, a través de un proveedor de capital externo, un refinanciamiento convencional de $126,000 a 15 años a tasa fija con retiro de efectivo al 70% del valor de la propiedad: tasa de interés 6.625% / APR 7.522%, según cierre del 17 de agosto de 2026. Los fondos liquidaron la primera hipoteca de unos $71,000 y el préstamo de auto de unos $26,000, cubrieron unos $9,200 en costos de cierre (incluido un depósito inicial de $1,000 para la cuenta de garantía y menos de $900 en puntos de descuento) y entregaron unos $19,500 en efectivo al prestatario, algo más de la meta de $18,000. El nuevo pago es de unos $1,356 al mes, incluyendo impuestos y seguro en depósito en garantía.
Por qué funcionó
Tres factores hicieron defendible el cambio. Primero, la preocupación por "renunciar al 4.5%" es real pero incompleta. La tasa combinada de la deuda que se liquidaba, $71,000 al 4.5% y $26,000 al 17%, resultaba en aproximadamente 7.9%. Una tasa fija de 6.625% sobre el saldo combinado quedó por debajo de esa mezcla, y el efectivo retirado salió a esa misma tasa y no con la prima de un segundo gravamen. Segundo, el plazo de 15 años mantuvo el horizonte de pago más corto que los 17 años que le quedaban a la hipoteca anterior, de modo que el prestatario no cambió un calendario de auto de 58 meses por uno de 30 años. Tercero, el flujo de efectivo mensual mejoró en unos $385: de unos $1,743 repartidos en dos pagos a unos $1,356 en uno solo. Frente a la cotización de la competencia, el préstamo cerrado quedó unos $70 al mes más bajo y aproximadamente $1,300 más bajo en costos de cierre estimados, con menos de la mitad de los puntos de descuento.
Lo que debe saber un prestatario en una situación similar
Un puntaje de crédito por debajo de aproximadamente 620 a 640 suele cerrar la puerta a segundas hipotecas y HELOC, y por eso un refinanciamiento con retiro de efectivo en primer gravamen puede ser la única forma de acceder al valor de la vivienda aun cuando la hipoteca actual tenga una tasa baja. En ese caso, compare la nueva tasa con la tasa combinada de todo lo que se va a liquidar, no solo con la tasa de la hipoteca anterior. Incorporar un préstamo de auto a la hipoteca garantiza esa deuda con la vivienda y la extiende a lo largo del plazo hipotecario; elegir un plazo más corto, 15 años en este caso, limita cuánto interés adicional cuesta. Por último, revise el detalle de los costos de cierre y no solo la tasa: con el mismo monto y plazo, las comisiones de originación y los puntos de descuento variaron por miles de dólares entre las dos cotizaciones que comparó este prestatario. La tasa y los términos descritos aquí corresponden al cierre del 17 de agosto de 2026 y no constituyen una oferta vigente.